La iglesia que no vio el diablo venir


Reflexiones / Tuesday, July 16th, 2019

El pasado domingo me dolió mucho ver al gobernador realizar expresiones desde el altar de una iglesia en Carolina. Ante la sorpresa no podía creer lo que estaba viendo y llevé mi indignación a mi cuenta personal de Twitter. No suelo realizar expresiones de mi fe Cristiana en las redes, ni entre amistades no creyentes o clientes, pero el momento lo ameritaba.

En mi tweet compartí que mi padre es pastor (por más de 30 años), crecí, como decimos los cristianos, en el evangelio. Me formé en colegio cristiano, por lo que tengo un gran respeto por todo lo que plantea la fe Cristiana. De mi padre aprendí que las instituciones religiosas no son perfectas.

De él también aprendí que cuando diferimos no debemos quedarnos callados, porque creemos que existe un orden establecido por Dios para ejercer el trabajo ministerial. Ese orden no puede ser alterado por ninguna institución.

Al igual que tenemos leyes gubernamentales que regulan el comportamiento y el quehacer de los ciudadanos, de igual forma, los cristianos nos guiamos por el fundamento bíblico que no requiere de ninguna añadidura terrenal para funcionar. Ese es el manual de trabajo.

Los verdaderos Cristianos, aquellos que viven una relacion personal “con el Señor” saben el valor y la importancia que tiene el altar. En ese altar todo el mundo es bienvenido, y bien recibido, porque nadie esta exento de pecado ni de cometer errores. De eso estamos claros.

Ahora, como creyentes que defendemos con fervor lo que creemos, es nuestra responsabilidad defender y cuidar la imagen de lo que representamos. Esa imagen, a lo que llamamos testimonio, vale más que cualquier agenda que tenga el gobernador o cualquier persona. Quedó claro que el interés del gobernador, luego de burlarse de “las base de fe…” en el chat, no era pedir perdón, sino continuar burlándose de nosotros con un claro plan estratégico de comunicaciones.

Y claro, él sabe que la iglesia no le va a cerrar las puertas, porque así somos. Somos gente de puertas abiertas. Nos dan en una mejilla y ponemos la otra. Pero es el deber de la iglesia reconocer cuándo el “enemigo” quiere aprovecharse de nosotros. ¿Dónde estuvo el disernimiento y la sabiduría de los líderes eclesiásticos en todo esto? Las cámaras debieron estar apagadas ese día, pero decidieron caer en el engaño y ser usados nuevamente para una agenda política e inmoral.

La iglesia es el santuario de aquellos que necesitan a Dios en su vida, es el bálsamo en los momentos difíciles y el “enemigo” lo sabe. El Gobernador no es protestante y cuenta con Iglesias y capillas en todo el casco de El Viejo San Juan, ¿por qué seleccionar una evangélica y en Carolina? Señores, eso no es casualidad.

Estoy cansada de que se utilice la fe y mis creencias como balón político. Igualmente, estoy cansada de la burla hacia el evangelio que se fomenta por estas mismas actuaciones. Como dije en mi Twitter, no todas las Iglesias están forradas de dinero, y no todas reciben asistencia del estado. La iglesia de mi padre está en un barrio de Corozal y es un humilde rancho.

Me da coraje, que su trabajo comunitario y todo lo que hace por amor a Dios, del que ni siquiera cobra un centavo, se vea mancillado por aquellos que pierden la dirección por el protagonismo y el oportunismo. Sí, porque también hay muchos dentro del redil que caen fácilmente y se corrompen. Es vergonzoso.

La Iglesia debe sí trabajar con el gobierno en beneficio de los más necesitados, su papel es uno protagónico en beneficio de nuestras comunidades, porque llegan a donde ni siquiera los municipios pueden llegar.

Ese trabajo no se reseña ni se expone todo el tiempo, se expone lo negativo. Y eso también me indigna. Pero no importando eso, muchas continúan trabajando incansablemente, porque no se deben al gobierno ni a la opinión de la gente, se deben a su misión y su llamado ministerial.

También creo que, como ciudadanos trabajadores, los creyentes tienen el derecho de protestar y unirse para tener un mejor país para nuestros hijos. Somos cristianos y somos ciudadanos. Por tanto, nos podemos indignar con estos acontecimientos del chat, tenemos que ser la voz de los vulnerables y de los que no pueden defenderse.

No permitamos que las acciones de unos pocos que no “ven al diablo venir” por su ceguera de fanatismo, manchen la verdad intrínseca de nuestra fe. Porque gracias a esos pocos la imagen de la Iglesia ante los no creyentes es cuestionable. Regresemos a lo básico, ya está escrito, saquemos nuestras propios intereses de lo que ya ES, porque lo dañamos.

Vivo agradecida a mi padre por haberme inculcado que esa verdad de lo que ya ES no se vende por lentejas y no se claudica ante ningún interés.

#RickyRenuncia #RickyRenunciaYa

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